viernes, 3 de julio de 2015

MÁS RICA QUE EL PAN CON CHANCHO

Hce  tiempo compuse  este  sonetoide  a  mi esposa, cuando recién  andábamos. Tiene algo  de  mi  tocayo Redolés, pero la  originalidad es  la  estructura. Allá Va:


MÁS RICA QUE  EL PAN  CON CHANCHO

Más  rica que  el pan con chancho  es  la mina
Exquisita con la que  fantaseo
Y por  Dios y la  suerte  del feo
Con ella  mi búsqueda se  termina.

Más  sabrosa que  miel en sopaipilla
Todavía más que  un café con leche
Más dulcecita que  un postre  tresleche
Más  que  una  tostada  con mantequilla.

De puro pensarla me saboreo
De verla la boca se  me  hace agüita
De  soñarla un banquete me  planteo.

Y ya que  el corazón usted  me  agita
Añoro cumplir mi postrer deseo
Y en un pitcher, bebérmela , m’hijita.

jueves, 2 de julio de 2015

EL JUICIO UNIVERSAL

 Reproduzco a  continuación  una  entrada de  otro de  mis  blogs,  y  que  no  desentona en lo más  mínimo. Los  invito



EL JUICIO UNIVERSAL
Giovanni Papini

               Mi  historia  con “El Juicio Universal” de  Giovanni  Papini se  remonta  a  mis  visitas, desde  niño, a  la  peluquería del señor  Reyes (de quien,  debo confesar, nunca supe el  nombre).Este  singular  personaje,  tenía  en una  sola  mesa,  para la  entretención de  sus  clientes,  las  últimas  noticias  del deporte, la  chica  desnuda  del mes,   una  colección de  cuentos de  Borges,  unas  greguerías de  Ramón Gómez de  la  Serna, y  una  que  otra  obrilla   en edición Quimantú,  que  variaba constantemente,  pues  alguien siempre  terminaba  llevándosela. Fue  allí que  me  encontré  con “El Juicio Universal”.
             En la espera  insoportable de  la  peluquería (gracioso  me  resulta  escribirlo, pues  ahora  he  perdido casi todo mi otrora  crespo cabello), y por  años, fui  leyendo  este ladrillo maravilloso y arquetípico  que  me  permitió conocer  a  montones de  personajes, reales  y ficticios, que  luego  me  reencontré  en las  clases de  literatura, historia, filosofía  y teología. Y como  siempre  me  han  impactado las obras clásicas, esas donde  el lenguaje   fluye  desde  alguna  dimensión   desconocida  con una fuerza  telúrica que  te  abofetea  el mal gusto circundante,  lavándote  el sentido y te  pone  a  tomar las  onces  en silencio,  agradecido y humilde,  como enseñado por una  madre  estricta  y cariñosa, así mismo   me  sentía, y me  siento, cuando leo esta obra impactante,  digna  de  un  genio  posible solo a Papini.
No tienes  que  leerla  entera  para  que  te  guste,  no tienes  que  leerla  de  un tirón (que es  así precisamente  como no se  hace)  para decir  que  lo estás  leyendo, ni tienes que  concordar  con todos los juicios  expuestos,  para reconocer  el misticismo  de  intención  y  el realismo  del lenguaje. Tengo amigos  que  sólo han  leído  uno  de  sus testimonios, el preciso,  el suficiente  para  conmoverse  hasta  las  lágrimas. Uno  de  ellos  es  mi amigo Elwin  Álvarez, quien  escucha con emoción  contenida las  palabras  supuestas de  Pedro Bernardone, padre de  Francisco de  Asís,   y  sentir que  son las  de  su propio  progenitor, don  Eleuterio,  quien  le  confiesa  su   porfiada  incomprensión, pero a  la  vez su amor  a  toda  prueba ,  su cariño  desmedido y su incondicional aceptación.
            ¿De qué  trata este hermoso libro?  Imaginen que  han  sonado las  trompetas del  Juicio  Final, resucitan  los  muertos de  todas  la  épocas, y, uno  a  uno, se  presentan   ante  el Divino Tribunal. Los  ángeles  exponen  su caso, y, como última oportunidad, ante  el nuevo descubrimiento de  la  Presencia Eterna,  exponen sus  razones, defienden sus motivos, o incluso, se encierran en sus  odios   enconados, en sus miedos  invencibles y en sus rechazos  totales. En este  contexto desfilan frente a  nosotros  personaje tan variopintos  que   comprendes  al poco andar que no requieres  seguir  el orden  propuesto, si no que, en cambio, puedes iniciar por  los que  te  parezcan  más cercanos  para decantar  en quizá  años de  lectura, por  aquellos desconocidos y  que sean  tal vez los que  te  proporcionen mayor   entendimiento  y  sabiduría.
            Un texto ampliamente  recomendable  y  que espero puedas  compartir  con  otros.

miércoles, 1 de julio de 2015

SONETO DEL RECUERDO

El siguiente soneto lo  escribí una  noche  en una  pensión en Chiloé, en un  recordado y querido viaje  que  hice  a  estas  bellas   latitudes. Espero que  les  guste:


 Soneto del Recuerdo


'Ti tantos años de camino andado
Creo autorizan a pasar revista
A la carrera de mal trapecista
En el circo de vida que he montado.

Como domador casi soy devorado,
Muy serio para ser bufón bromista,
Me da mucho miedo entrar en la pista
Y me aburro si me dejan sentado.

Un portero, barredor, buhonero,
¿Es que para mí algo útil no hay?
Digo, vamos, cualquier cosa, ¡caray!

Si elegido, me  vale ser postrero.
¿Y  si fuera mago? ¡Eso puede ser!
Me sé un buen truco: ¡Desaparecer!

martes, 30 de junio de 2015

SÓLO PORQUE SÍ

El siguiente  poema  fue  muy bien recibido entre  los  alumnos  del  7º - 2014, claro que  no tenían  idea  que era  su profesor quien  lo había  escrito,  a ver  qué  les  parece a  ustedes:



SÓLO PORQUE SÍ

¡Alcemos las copas, mi compadre
Y brindemos tan solo porque sí!
Ya que cualquier motivo es baladí
Si se  tiene alma y si se tiene carne.

Bebamos por el absurdo alarmante
Que chicotea al sabio fome y gris
Por la boca de  labios carmesí
Y  el beso alegre que dura un instante.

Qué más da si el mundo se acaba al fin
Con su queja aburrida e  insoportable
O su sentido escuálido e  improbable

Que la última gana es  estar feliz
Si no tenemos perro que  nos  ladre
 Ni  estamos allá por  estar aquí.


SONETO

Hace  no mucho  escribí  este soneto  a pedido  de  alguien,  lo reciclo  para ustedes



SONETO



Estrictamente hablando, yo la amaba,
Con dolor, con esa pulsión rabiosa,
Con  esa fascinación espantosa
Que a la razón más segura socaba.

Con esa noble emoción le di mi alma
Y con la misma chispa poderosa
Se fue una tarde, distante y hermosa,
Hacia cimas que mi amor no alcanzaba.

Desesperado pensé que  la  vida
Era una broma cruel, un triste juego
Al que debía rendir pleitesía.

Pero el tiempo me  otorgó su consuelo
Diciendo: La memoria nunca  olvida,
Pero el corazón siempre  ama de  nuevo.

lunes, 29 de junio de 2015

HOMENAJE

Hablando  de  una  algo tan bello, tan musical,  cedo al deseo  de  intentarlo:


 HOMENAJE



Te conocí a principios de  un otoño
En las pálidas aulas de  alto techo
De  mi viejo “ Barros  Borgoño”
Cuando una pérdida  me  hería el pecho.

¡Qué impresión me  dieron esos  maestros!
¡Darío, de  la  Vega, Garcilazo!
¡Cómo tan precisos! ¡Cómo tan diestros!
Me  perdí  por  siempre  en tu noble  abrazo.

Ya  no pude  más  que  ceder
Al deseo insaciable de saber
Cuál era de tu estructura el secreto.

Y aunque nunca logré dominarte
Como aprendiz de  tu exigente arte
Este  homenaje  te  rindo, Soneto.

EL ENFRENTAMIENTO

El siguiente  microcuento   me  parece  algo nostálgico, pues  ya  no hay lugares  donde  jugar:

 EL ENFRENTAMIENTO

           Lo tengo frente a mí. Después de  tanto esfuerzo, las  horas  de  largo entrenamiento, de grandes derrotas y pequeños éxitos, finalmente  producían su fruto.  El terrible  y poderoso Uruk-Sain emperador de los hombres  sin rostro, se  dignaba combatir conmigo.  En algunos  segundos pasaron ante  mis  ojos  los viejos enemigos: Vik, el demonio de  aliento gélido; Labrikcor, el reptil de lengua ponzoñosa;  Malibria, cuya  belleza  hechizaba  los sentidos. Tantos y tantos que tuve que  vencer para llegar hasta aquí. Y ahora,  debía derrotar al más  temible de todos.  Lancé  mi mejor  ataque, el rayo de  fuego azul, pero el Emperador lo detuvo con sólo una mano ¿Qué  podré hacer? Le di mi mejor  golpe, y apenas se  movió. Entonces  fue el turno de Uruk-Sain. Primero me dio un puñetazo en el estómago que  me  dejó sin aliento; mi energía se  debilitó; luego  me  lanzó su espantoso rayo paralizador, que  me  dejó ya  sin fuerza; y por  último me cortó en dos venciéndome definitivamente. “GAME OVER” dijo la  máquina.  Pero mi espíritu no había sido quebrantado. Ya vendría mañana  después de  clases para  un nuevo enfrentamiento.